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HACE MAS DE MEDIO SIGLO SE
OFICIALIZARON LAS FIESTAS NOVEMBRINAS DE SAN MIGUEL.
Hace 64 años, los migueleños
iniciaron la celebración de las fiestas patronales en honor a la
milagrosa Virgen de La Paz. Fue la Asociación Pro-Mejoramiento de San
Miguel que en sesión extraordinaria celebrada el día 14 de julio de
1939, lanzó la iniciativa que consta en el libro de actas
correspondiente, después de ser ampliamente discutido. Don José Luís
Silva era el alcalde de esa época quien pasó a ser presidente del
comité.
Es bueno destacar que antes de
haberse oficializado esta celebración, desde tiempos de la colonia venía
celebrándose la Feria de la Paz, siendo por aquellos años, la ocasión
para realizar grandes transacciones de un notable número de comerciantes
provenientes de varios países de la América del Sur.
NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ:
Celestial patrona de los Migueleños.
Realmente, es un misterio el
origen de esta milagrosa imagen a la que los migueleños le rinden
especial tributo.
Hacía 1683, afirma la historia,
batallones de milicianos de San Salvador y San Miguel exterminaron a los
piratas ingleses que habían devastado muchas poblaciones del litoral
salvadoreño en repetidas incursiones.
Al organizarse las milicias
salvadoreñas los intrusos optaron por la retirada.
“En su retirada dejaron
abandonada en el extinguido pueblo y puerto de Amapala, cerca de punta
Chiquirín y frente a la Isla Amatillo o Punta Zacate, la imagen de una
virgen, la de Nuestra Señora de La Paz, que en solemne procesión fue
trasladada a la Ciudad de San Miguel de La Frontera y jurada como
milagrosa patrona del vecindario”.
Así se atribuye en algunas
crónicas la llegada de la milagrosa imagen a estas tierras.
OTRA VERSION
Existe otra versión que afirma
que unos pescadores encontraron en una playa del pacífico una caja
herméticamente cerrada. La transportaron en una burrita, la cual estaba
extenuada por el cansancio, pues se calcula que pasó viajando por
caminos difíciles durante 10 ó 14 días, yendo a echarse con su carga al
sitio donde hoy se yergue la majestuosa catedral migueleña. La caja fue
abierta y al examinar su contenido, cundió la noticia como reguero de
pólvora, decidiendo entonces sus moradores construir una ermita donde
venerar a la milagrosa imagen.
La imagen de Nuestra Señora de
La Paz es una obra de escultura admirable. De extraordinaria belleza.
Cuenta la historia que el 21 de
noviembre de 1682 San Miguel se veía amenazado por continuas luchas
fraticidas que cesaron como por encanto a la llegada de la virgen que
llevaba un niño en su regazo. Debido a estos extraños acontecimientos, a
la Virgen se le dio el nombre de Nuestra Señora de La Paz.
MILAGROS
Muchos son los milagros que la
historia migueleña registra de la Virgen de la Paz. No obstante, el
mayor de ellos se refiere al acontecido el 21 de septiembre de 1787
cuando el Volcán de Chaparrastique hizo una de sus más grandes
erupciones. La incandescente lava del volcán corría peligrosamente
amenazando destruir la ciudad. En ese momento los fieles que hacían sus
oraciones rogando a la Virgen que contuviera la catástrofe inminente,
sacaron la imagen a la puerta de la iglesia. Acto continuo, la lava
cambió su curso hacía el sur, dejando inmune la ciudad.
Conmemorando tal acontecimiento,
el 21 de septiembre de cada año, la Virgen “baja del volcán”,
iniciándose de esta manera la celebración que culmina dos meses más
tarde, el 21 de noviembre cuando una solemne procesión recorre las
principales arterias citadinas. Miles y miles de promesantes acuden a
recibir a su santa patrona. Algunos llevan a sus niños ataviados
típicamente. De esta manera cumplen la promesa por algún favor recibido
de la milagrosa virgencita. |